Nunca se pusieron a pensar que cuanto más importancia le damos a alguien les interesamos menos. Como si nos fueran indiferentes. Es raro intentar comprender porque el ser humano es partidario de seguir esa regla. La cual tal vez no lo hacemos concientemente pero repercute en el otro a tal grado que puede llegar a causar severos daños emocionales.
Realmente estoy pensando en quejarme con la persona responsable de nuestros destinos. Así como en un programa de computadora antes de que ocurra algo inesperado aparece un cartel en rojo que dice "ATENCIÓN, te estás por equivocar", debería aparecer también en la vida. No es justo que nos equivoquemos tanto. Que nadie nos ayude, nos advierta. Es dificil crecer. Y duele muchísimo. Pero todo cambiaría sin tan sólo una persona se ocupara de avisarnos las consecuencias. Todos pensaríamos dos veces antes de actuar, todo sería diferente.
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